viernes, 12 de marzo de 2010

SUBLIME JUVENTUD


En mi pueblito chico y abrigado
de casitas en pendientes de serranía
de tejas rojas y olor a tierra fresca
te conocí por primera vez.

Carita rosada por el frío
labios color carmesí,
si, esa eras tú, mi linda niña
de flor en primavera.

Cuantos sufrimientos por verte
trepando de techo en techo
a escondidas y escurrirme
por los eucaliptos pegados
al jardín de tu morada.

Yo de 17 años y tu 2 años menor
pues de familia bien parecida y
yo de humilde cuna,
pero de amor puro.

Como afloran recuerdos tan bellos
cuando por primera vez te di un beso
casi entre labios por vergüenza misma,
sentir el rubor de tus mejillas
y el latir inmenso de mi corazón.

Recuerdo salir de casa
tan solo por verte en tardes nubosas y
empapado por la lluvia
que caía sin cesar como si atajara
mi ilusión de besarte a escondidas.

Lindo y sincero amor de juventud
por que te fuiste tan pronto
sin darme cuenta y sin saber por que
dejaste huellas imborrables en mi memoria
que jamás se podrán borrar.

Solo el recordar a ese primer amor
se llena de lagrimas mis ojos
mi garganta se hace un nudo y
el semblante de mi ser decae,
adios mi primer amor
siempre estarás en mi.


Jorcaman

MI TRISTEZA



He llegado y no te encuentro
insondables caminos
fueron mi cárcel y mi abismo.

Heróico he venido a ti
cantando tus besos en valientes
estambres de mi pecho.

Te fuiste paloma en brazos de veleros ajenos
tus sueños - abanicos de nuble blanca-
se tenderán en la soledad de otros puertos y
volverás a mi con otro velo
a purgar en el frío glacial de mis lagrimas
aquel invierno en que nos cobijamos
bajo la misma quebrantada copa
de aquella noche de azul cristal.

Cantarás como rio tu nostalgia
y ya no serás mas paloma de paz
que bate el viento
el sol habrá quemado tus limpias alas y
al atardecer en esas cenizas
vivirás siempre ajena.

Jorcaman

MORIR DE AMOR


Sentado al borde del acantilado
pensaba solo y triste en mí ser,
pues no era para menos,
lamentaba tu abrupta partida.

La impotencia embarga mi alma
al no poder alcanzar tu cuerpo,
que el mar bravo me arrancó
de mis manos sangrantes de pasión.

Miré tu fotografía,
sentí nostalgia inmensa y
tuve tanta rabia verte
que el mar te cautivaba.

Este amor intenso y puro
como manantial de cristalinas aguas
recorre su cause sin cesar
derramando aromas de dolor
por la irreparable pérdida
de parte de mi vida.

Dios mío porque me castigas
si sabes que ella es mía.
solo me quedará esperar
que algún día la devuelvas y
así mi corazón atormentado
tendrá infinita paz.


Jorcaman

EL MAR Y MI DONCELLA


Sentado triste frente al mar
miraba con profunda nostalgia
su horizonte perdido y sentir sus olas
como rayos que centellan.

Lágrimas brotaban de mis ojos y
no podía contenerlas,
pues mi doncella adorada
el mar se lo había llevado.

Rogué tanto a Dios
para que la devuelva y
tanta fue mi devoción
que al mirar su horizonte
el mar embravecido
a mi doncella devolvía.

Oh mar inmenso, bravo y bondadoso
te fijaste en mis lamentos y mi dolor,
pues gracias a ti entre mis brazos
acaricio al ser que más amo y
haz aplacado el latir incesante
de este sufrido corazón.
Jorcaman

AVECILLA HERIDA


Cuanto dolor hay en mí,
tristeza pura destila mi alma
verte así avecilla herida,
volar contra el viento y
con el corazón palpitante
en busca de tu nido.

El inmenso amor a tus vástagos
no impiden que tormentas, rayos y
truenos llegues a tu destino
a pesar de tu dolor.

Avecilla herida quisiera
tocarte con manos mágicas y
verte volar haciendo corazones en el aire
en señal de felicidad.

Vendaval y naturaleza despiadada
te ensañaste con mi pobre avecilla,
de lindos colores y encanto de mi soledad.

Vendaval y naturaleza despiadada
si supieras que lleva alimento a sus polluelos
si tan solo supieras que es amor de madre.



Jorcaman

NIÑA DE TERCIOPELO




Recordaba apasionado nuestra hermosa
relación de amor que tuvimos,
felicidad incomparable, miradas radiantes,
besos ardorosos, tiernos e interminables,
abrazos y susurros al oído como los chillidos
de un ruiseñor al amanecer.

Tu mi niña de terciopelo, muñequita de ensueño,
preciosa rosa en botón de primavera ardiente,
esa eras tú, que solo al recordarte
mi corazón parece alborotarse
como mariposa loca de contento.

El tiempo pasa como el galopar de un corcel y
parece que acabara mi existencia,
solo pediré a nuestro ser a supremo
te ilumine por siempre mi niña de terciopelo.

Como no desearte lo mejor de mis palabras,
mi sentir sincero y darte bendiciones divinas
por el lindo amor que compartimos,
que infinitas veces juramos amarnos
sentados en aquel lindo manantial
de aguas de cristalinas que recorre
las laderas de la vida.

Tiempos divinos llenos de ensueño, ternura y
alegría sin limites entre los dos,
asi era nuestro amor lleno de encanto y
de emociones sin límites.
Jorcaman